Hay una pregunta que me hacen constantemente profesionales en procesos de cambio: «¿Merece la pena invertir tiempo en LinkedIn?»
Depende de cómo lo uses.
Si lo usas como un CV online, no. Si lo usas como una herramienta de posicionamiento estratégico, absolutamente sí.
Hoy, antes de una reunión o una entrevista, la otra persona ya ha buscado tu nombre en LinkedIn. Lo que encuentra — o lo que no encuentra — condiciona la conversación antes de que empiece. Más del 90% de las ofertas ejecutivas no se publican. Se cubren a través de redes y contactos. Y LinkedIn es donde esas redes viven.
Hay tres conceptos clave que necesitas conocer:
- Tu titular es tu propuesta de valor, no tu «título real». Responde en una línea qué haces, para quién y cuál es tu contribución. Si quieres cambiar de carrera, empieza a construir esa nueva realidad a través de tu título
2. El algoritmo premia la conversación, no la presencia «estática». Un comentario sustancial genera más visibilidad que tres posts sin ninguna respuesta o sin interacción
3. La consistencia es la clave. No hace falta ser perfecto. Hace falta ser constante y auténtico.
Lo aprendí en primera persona, trabajando mi propio LinkedIn durante mi propia transición. El 20 de abril lo comparto todo en una sesión en abierto — Hacking LinkedIn — 60 minutos, online, en inglés.
Y ahora quería compartirlo entre cientos de suscriptores de mi blog «de siempre» 🙂
Me encantaría verte allí!!!
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